Paseo de los mitos en Yaguarón

El 4 de noviembre Yaguarón junto a su cerro serán protagonistas de una noche llena de magia, misterio y encanto a través del arte de narrar los cuentos. Pytumby Jave, es la propuesta de contar historias de terror y sobre la mitología de Yaguarón.

La actividad comenzará a las 18.30 con la preparación de los grupos en el cerro Yaguarón, para luego realizar el recorrido, informó al diario Última Hora Daniel Pino, uno de los organizadores.

El Paseo de los Mitos será el primer punto a ser visitado, donde los turistas podrán observar los murales e interpretarlos. Luego se llevará a cabo una ceremonia de bendición del fuego y una danza de inspiración indígena, con lo que se dará inicio a las narraciones.

Posteriormente, alrededor de las 20.30 se hará el traslado hasta el Castillo de Saguasú, animado por músicos y monitores que irán acompañando a los presentes. En el sitio vivía la mítica Micaela Yaharí y, según los pobladores, su alma sigue rondando por el pueblo. En el lugar serán contadas muchas historias que han hecho famosa a esta mujer.

El circuito finalizará alrededor de las 23:00 horas porque los pobladores no recomiendan quedarse hasta muy tarde en el territorio de la bruja.

Los visitantes regresarán al Paseo de los Mitos con opción de pasear por la ciudad o adherirse a otras actividades.

El costo para participar de esta actividad y del recorrido en el Mito-Bus es de 20.000 Gs.

Las reservas de los boletos se pueden realizar con Liz Barni al (0994) 220-108 y con Daniel Pino al (0984) 459-935.

Una historia tenebrosa

La organización prepara cuentos de miedo contados por los pobladores de la zona. Uno de ellos es una historia reciente de una mujer que visitó el castillo y experimentó un cambio de conducta. La joven sufrió delirios de persecución y «obsesión diabólica».

Antolín Alemán, sacristán de la iglesia de Yaguarón, contó que una mañana su tía la llevó desesperada a la iglesia y como no encontró al sacerdote llamaron a Doña Gaspa, una carismática que le hizo una oración de liberación en compañía de otras personas.

Según relató el sacristán, la chica tenía la mirada dura y perdida, al rezar por ella se tiraba al suelo tratando de liberar sus manos, que parecían atadas.

Luego de varios minutos de oración, la mujer se recuperó y dijo que un espíritu la buscó para llevarla junto a su padre, quien había fallecido hace años.

Ade Comunicaciones

Comunicación, educación y derechos humanos